Un huracán, un terremoto, un incendio, un accidente, cualquier fenómeno de la naturaleza cuyo control escapa de nuestras manos, nos demuestra nuestra vulnerabilidad, llenándonos de muchas sensaciones intensas y desagradables, partiendo por la impotencia que sin darnos cuenta se transforma en el llamado “estrés postraumático”.
El estrés pos traumático es un trastorno de la ansiedad y su característica esencial es el desarrollo de particulares síntomas tras la experiencia personal de un evento que involucra la muerte, grave peligro, daño grave y amenaza contra la integridad física, y en donde nuestra respuesta es un miedo intenso.
Los síntomas característicos derivados de exponerse a un trauma extremo incluyen que el mismo trauma puede ser vuelto a experimentar de diferentes maneras. Comúnmente, la persona tiene recuerdos recurrentes del evento o sueños angustiosos durante el cual el evento se repite.
La persona puede eventualmente:
- Perder el interés o participación en actividades que antes disfrutaba.
- Experimentar un sentimiento de desapego, o alejamiento de los demás.
- Disminuir considerablemente la capacidad de sentir emociones,
Todos estos síntomas hacen que el individuo tenga un sentido de un futuro desolador.
En cuanto a lo físico, aparecen reacciones tales como:
- Agitación o excitabilidad,
- Mareos y desmayos,
- sensación de fuertes latidos del corazón (palpitaciones),
- fiebre, dolor de cabeza,
- palidez,
- diarrea, estreñimiento,
- sudoración, etc.
Por otra parte puede aparecer “La evasión” que consiste en un grupo de síntomas tales como:
-Insensibilidad emocional o un sentimiento de que nada le importa.
- Sentimientos de despreocupación e indiferencia.
- Incapacidad para recordar aspectos importantes del trauma.
- Falta de interés en las actividades normales.
- Falta de expresión de los estados de ánimo.
- Aislamiento de las personas, lugares u objetos que hacen recordar el evento.
- Sensación de un futuro incierto.
- Hipersensibilidad.
- Excitación caracterizada por: Dificultad para concentrarse, Respuesta exagerada a las cosas que causan sobresalto, Conciencia excesiva (hipervigilancia), Irritabilidad o ataques de ira, y Dificultad para dormir.
Hay que destacar que en el momento inicial de un desastre, la persona experimenta una sensación de vacío, es decir, un estado de shock donde no puede creer lo que esta sucediendo y de esta forma el evento comienza a ser vivido desde fuera de la realidad. Al no aceptarlo, se niega, por lo que “la negación” es el primer mecanismo de defensa utilizado por la persona para proteger su propia realidad.
Bajo estas condiciones, el tratamiento -orientado a la reducción de los síntomas,- estimula a la persona afectada para que recuerde el evento, exprese sus sentimientos y gane algún sentido de control sobre la experiencia. El hecho de expresar su aflicción ayuda a completar el proceso necesario de duelo. En este proceso los grupos de apoyo y las personas que han tenido experiencias similares que puedan compartir sus sentimientos, son muy útiles.
Respecto a los medicamentos, hay algunos que actúan en el sistema nervioso y pueden ayudar a reducir la ansiedad y la depresión, entre otros síntomas de este trastorno. La no sobre estimulación referente al evento es necesario, es decir, alejarse por un momento de las informaciones y noticias. También si es creyente o práctica alguna religión, la asistencia espiritual es de mucha ayuda, como los ejercicios de relajación también son muy beneficiosos.
SÍNTOMAS DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO
Podríamos agrupar la sintomatología asociada más común en tres grandes bloques:
1.- RE-EXPERIMENTACIÓN DEL EVENTO TRAUMÁTICO
-Flashbacks. Sentimientos y sensaciones asociadas por el sujeto a la situación traumática
-Pesadillas .El evento u otras imágenes asociadas al mismo recurren frecuentemente en sueños.
-Reacciones físicas y emocionales desproporcionadas ante acontecimientos asociados a la situación traumática.
2.-INCREMENTO ACTIVACIÓN
-Dificultades para conciliar el sueño
-Hipervigilancia
-Problemas de concentración
-Irratibilidad / impulsividad / agresividad
3.- CONDUCTAS DE EVITACIÓN Y BLOQUEO EMOCIONAL
-Intensa evitación/huida/rechazo del sujeto a situaciones, lugares, pensamientos, sensaciones o conversaciones relacionadas con el evento traumático.
-Pérdida de interés
-Bloqueo emocional
-Aislamiento social
Los tres grupos de síntomas antes mencionados son los que en mayor medida se presentan en la población afectada en el trastorno por estrés postraumático, sin embargo es común observar en la práctica clínica otros problemas asociados al mismo.
TRASTORNOS PATOLOGICOS más comúnmente asociados se destacan:
-ATAQUES DE PÁNICO:
Los individuos que han experimentado un trauma tienen posibilidades de experimentar ataques de pánico cuando son expuestos a situaciones relacionadas con el evento traumático. Estos ataques incluyen sensaciones intensas de miedo y angustia acompañadas de síntomas como taquicardias, sudoración, nauseas, temblores, etc.
-DEPRESIÓN:
Muchas personas sufren episodios depresivos posteriores, pérdida de interés, descenso de la autoestima e incluso en los casos de mayor gravedad ideas suicidas recurrentes. (Estudios recientes muestran, por ejemplo, que aproximadamente el 50% de las víctimas de violación muestran ideas recurrentes de suicidio).
-IRA Y AGRESIVIDAD:
Se trata de reacciones comunes y, hasta cierto punto lógicas, entre las víctimas de un trauma. Sin embargo cuando alcanzan límites desproporcionados interfiere de forma significativa y negativa con la posibilidad del éxito terapéutico así como en el funcionamiento diario de la persona.
-ABUSO DE DROGAS:
Es frecuente el recurso a drogas como el alcohol para tratar de huir o esconder el dolor asociado. En ocasiones esta estrategia de huida aleja al sujeto de recibir la ayuda adecuada y no hace más que prolongar la situación de sufrimiento.
-CONDUCTAS EXTREMAS DE MIEDO O EVITACIÓN:
La huida, o evitación de todo lo relacionado con el evento traumático es un signo común en la mayoría de los casos, no obstante, en ocasiones este intenso miedo y evitación se generaliza a otras situaciones, en principio no directamente asociadas con la situación traumática lo que interfiere de forma muy significativa con el funcionamiento diario del sujeto.
Estos y otros síntomas, en la mayoría de los casos, disminuyen de manera importante durante el tratamiento, sin embargo en ocasiones, y dada su gravedad, pueden requerir intervenciones adicionales específicas.
TERAPIAS GRUPO / GRUPOS AUTOAYUDA-APOYO SOCIAL
EN EL TRABAJO:
La terapia de grupo es una opción terapéutica efectiva en la medida que permite al paciente compartir sus recuerdos traumáticos en un ambiente de seguridad, cohesión y empatía proporcionada por los otros pacientes y el propio terapeuta.
Compartir la propia experiencia y afrontar directamente la ira, la ansiedad y la culpa a menudo asociados a los recuerdos traumáticos permite a muchos pacientes afrontar de forma eficaz sus recuerdos, sus emociones e integrarlos de forma adaptativa en su vida cotidiana. A pesar de que existen una gran variedad de aproximaciones grupales al tratamiento del trauma en general la terapia de grupo pretende alcanzar los siguientes objetivos terapéuticos:
-Estabilizar las reacciones, tanto a nivel físico como psíquico, frente a la experiencia traumática.
-Explorar, compartir y afrontar emociones y percepciones.
-Aprender estrategias efectivas de afrontamiento y manejo ante el estrés.
En cuanto a los grupos de autoayuda y apoyo para los pacientes y las familias con enfermedades mentales, afortunadamente van haciéndose progresivamente más comunes.
Aún en el caso de que no se encuentren dirigidos por profesionales de la salud mental, su valor terapéutico es indudable en la medida que proporciona a los miembros del mismo un apoyo emocional considerable. Compartir experiencias, éxitos, fracasos, información y recursos son algunas de las posibilidades que ofrecen estos grupos.
El hecho de unirse permite, además, una mayor efectividad en la lucha por erradicar los estigmas que aún permanecen en la sociedad hacia las personas con problemas psicológicos.
TERAPIA FAMILIAR
EN EL HOGAR:
La terapia familiar es similar a la terapia de grupo en la medida que su foco de interés fundamental es la interacción entre las personas, sin embargo difiere en algunos aspectos importantes.
En primer lugar, un grupo no tiene un pasado, una historia o un futuro común. En cambio, la familia si los tiene y es en buena medida el factor determinante del éxito en la terapia.
En segundo lugar, el rol del terapeuta familar, en la mayoría de los casos, es más directo. El terapeuta de grupo suele actuar más como un facilitador de procesos y dinamizador del grupo.
Pero quizás la diferencia más importante es que el objetivo final del terapeuta familiar es fortalecer al grupo en sí mismo, a la vez que a sus miembros individuales, mientras que la meta de la terapia de grupo es que el propio grupo se autodisuelva cuando sus miembros individuales hayan resuelto sus conflictos.
Generalmente este tipo de terapia es utilizada como complemento necesario a otras estrategias terapéuticas más directamente asociados con la sintomatología del trastorno por estrés postraumático, no siendo considerada como una estrategia suficiente, por sí misma, para un tratamiento eficaz del trastorno.
Las estrategias terapéuticas abarcan una variedad de objetivos, desde los más ambiciosos que tratan de intervenir sobre la familia en su conjunto, desde una perspectiva sistémica y global, hasta los más centrados en ofrecer estrategias, información y pautas de actuación concretas a los miembros de la familia del paciente para que lo apoyen durante el proceso terapéutico, potenciando la comunicación entre las familias y reduciendo posibles focos de tensión.
TERAPIAS ALTERNATIVAS / HOLISTICAS / NATURALES
Bajo este concepto, por definición amplio y global, y que despierta no pocos recelos entre algunos sectores, se esconden todo un conjunto de métodos, técnicas, filosofías y procedimientos con mayor o menor apoyo científico y que pueden ser utilizados, en solitario o en conjunción con otras estrategias, para el tratamiento de los problemas asociados al trastorno por estrés postraumático.
A continuación se presenta una breve definición de algunas de las más comunes:
-Acupuntura. Método terapéutico milenario, y parte integrante de la medicina tradicional china, basado en el uso de agujas para prevenir y tratar las enfermedades, estimulando los “canales energéticos” del cuerpo.
-Aromaterapia. Sistema amplio de masajes a través de aceites naturales adaptados a fines específicos. Los aceites esenciales utilizados son destilados aromáticos extraídos de las plantas medicinales que concentran sus principales virtudes.
-Ejercicio físico. El uso de la actividad física para mantenerse en forma,liberar tensión y mejorar el estado de ánimo.
-EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Es un relativamente nuevo enfoque psicoterapéutico, desarrollado por la psicóloga norteamericana FRANCINE SHAPIRO ,que combina elementos de la terapia de exposición, terapia cognitivo-conductual y determinados patrones de movimiento ocular y sonidos que generan una alteración del foco de atención, lo que facilitaría, en teoría, el acceso y procesamiento de los recuerdos traumáticos.
-Herboterapia. Uso de plantas y extractos vegetales para el tratamiento de trastornos específicos a partir de sus propiedades medicinales y/o nutritivas.
-Homeopatía. Término derivado de dos vocablos griegos HOMEO (similar) y PATHOS (sufrimiento).Usa remedios preparados a partir de sustancias que se presentan en la naturaleza para tratar a toda la persona, estimulando la tendencia del cuerpo a curarse por sí mismo. Utiliza dosis muy concretas de sustancias que en masivas dosis producen efectos similares a aquellos producidos por la enfermedad a tratar.
-Masaje. Técnica manual dirigida fundamentalmente a la liberación de la tensión en los músculos.
-Medicina holística. El objetivo es tratar a la persona en su “globalidad”.Se parte de la premisa de que mente, cuerpo y espíritu están íntimamente unidos y deben ser tratados “conjuntamente”.Se utilizan diversas estrategias de tratamiento alternativas/naturales como la meditación, yoga, plegarias, ciertas combinaciones dietéticas, vitaminas, minerales hierbas y otros suplementos dietéticas y naturales evitando aproximaciones tradicionales basadas en el uso de fármacos.
-Naturopatía. Enfatiza la “curación natural” y emplea tratamientos naturales tales como dietas específicas, masajes, hidroterapia, ejercicios y asesoramiento.
-Programación Neurolinguistica. Modelo psicoterapéutico, desarrollado en la década de los 70 a partir de los trabajos de RICHARD BANDLER Y JOHN GRINDER y fundamentado en el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva. Ha desarrollado numerosos procedimientos específicos para el trabajo con los traumas basados en técnicas de carácter imaginativo/encubierto.
-Reflexología. Un tipo de masaje, focalizado en “desbloquear” las 7.200 terminaciones nerviosas concentradas en los pies, con el objetivo de estimular los propios procesos curativos del cuerpo, y alcanzar un “estado equilibrado”.Usado para el tratamiento de afecciones específicas y sentimientos generales de malestar.
-Remedios florales de Bach. Se preparan con flores de hierbas silvestres, arbustos y árboles. Suelen utilizarse para “modificar” el humor del individuo y su estado mental, puesto que se sabe que el miedo, la aprehensión y la preocupación suelen inteferir con los procesos curativos del cuerpo.
-Shiatsu. Un enfoque basado en el masaje, dirigido a corregir el “flujo de la energía” del cuerpo, a través de un tratamiento de contacto corporal. En japonés, “shiatsu” significa «presión con los dedos», una presión que sustituye a las agujas de acupuntura en la estimulación de los canales energéticos
-Tai Chi .Sistema tradicional chino basado en un movimiento físico suave, que pemite al individuo canalizar su energía, su fuerza y su poder de modo más positivo.
-Tratamiento nutricional (dietética). Se centra en mejorar el estado de ánimo a través de buenos hábitos dietéticos y suplementos especifica de determinados nutrientes (vitaminas, minerales, sustancias naturales, etc…)
-Yoga. Antiguo sistema de posturas corporales, control de respiración y prácticas de meditación que fomentan el bienestar general y el equilibrio interior.
ANEXO A LA GUIA BASICA:
Trastorno De Estrés Postraumático En Niños
El trastorno de estrés postraumático también se conoce como PTSD (sigla inglesa). Su niño puede presentar esta condición después de haber sufrido o enfrentado un evento traumático (doloroso o hiriente) como el terremoto, evento que le causó mucho dolor o aflicción. El terremoto pudo hacer que su niño pensara en que sufriría una lesión grave o en que moriría. Es posible que después del evento, su niño continúe sintiéndose desamparado o impotente. Estas experiencias pueden repetirse o revivirse con frecuencia, afectando las actividades diarias, la escuela y las relaciones sociales de su niño. El tratamiento es necesario para evitar que empeoren los síntomas del niño.
Los signos y síntomas del trastorno de estrés postraumático en un niño pueden dividirse en tres grupos:
1.-Revivir o reexperimentar el evento: Esto puede ocurrir de la siguiente manera:
-Su niño actúa, juega o siente como si el evento estuviera sucediendo nuevamente.
-Su niño tiene pesadillas.
-Escenas retrospectivas (revivir el pasado) o imágenes del evento que le llegan repentinamente a la mente.
2.-Evasión:
-Es posible que su niño evite hablar acerca del evento traumático.
-Su niño puede evitar las actividades, lugares o personas que le recuerden el evento traumático.
-Su niño puede tener dificultad para pasar un rato con sus amigos o familiares, o puede perder el interés por las cosas que le gustan.
-Es posible que el niño no exprese lo que siente o que actúe como si tuviera menos años de edad.
-Su niño puede verse a sí mismo como si fuera alguien que no tuviera esperanzas en el futuro. También puede preocuparse por morir en una edad temprana.
3.- Sensibilidad exagerada o altibajos en el estado de ánimo.
- Su niño puede estresarse o herirse emocionalmente con facilidad.
- Su niño puede tener sensaciones súbitas de tristeza, temor, o rabia.
-Su niño puede sentirse nervioso, asustadizo, temeroso o colérico.
-Su niño puede tener problemas en la escuela o dificultad para poner atención.
-Su niño puede tener problemas para dormir.
Diagnóstico: Los médicos usan una guía para diagnosticar el estrés postraumático de su niño si presenta algunos de los siguientes síntomas:
-Su niño vio, enfrentó o experimentó un evento que involucró una herida seria, estuvo cerca de la muerte o se produjo una muerte.
-La respuesta de su niño fue de temor, desamparo u horror exagerados.
-Su niño presenta síntomas constantes de reexperimentar el evento traumático, de comportarse de manera evasiva y de sensibilidad exagerada.
-Los síntomas de su niño duran más de un mes.
-Los síntomas le causan aflicción y afectan sus actividades diarias, su escuela y sus relaciones sociales.
¿Cómo se trata el estrés postraumático en un niño?
-Terapia Cognitiva Conductual: En compañía de un terapeuta, su niño aprenderá lenta y cuidadosamente a encarar el objeto o situación que le produce temor. Esta terapia puede hacerse con el terapeuta o con los miembros de la familia. Su niño también aprenderá a controlar las reacciones mentales y físicas que pueda él tener ante el temor.
-Desensibilización y reprocesamiento del movimiento de los ojos: Esta terapia también recibe el nombre de EMDR (sigla inglesa) y es un tipo de terapia de exposición. Los médicos ayudarán al niño a mover los ojos hacia delante y hacia atrás mientras él se imagina el trauma nuevamente.
-Terapia de relajación: Esta terapia le enseña a su niño la manera de calmar su cuerpo y su mente. El objetivo de esta terapia es que su niño sienta menos estrés físico (corporal) y emocional (mental).
-Manejo del estrés: Los médicos le enseñarán al niño las técnicas de relajación, tales como respiración profunda, meditación, relajación muscular, música o bio-rretroalimentación (biofeedback).
Medicamentos:
- Solo recetados por médicos especialistas
-Ansiolíticos: Estos medicamentos ayudan a que su niño se sienta menos nervioso.
-Anticonvulsivos: Estos medicamentos ayudan a su niño a controlar las convulsiones, a disminuir los comportamientos violentos y a controlar los altibajos en el estado de ánimo.
-Antidepresivos: Estos medicamentos son administrados para disminuir o detener los síntomas de la depresión y otros problemas de comportamiento en su niño.
-Tranquilizantes: También reciben el nombre de sedantes y pueden ser administrados para ayudar a que su niño permanezca calmado y relajado. Los tranquilizantes también ayudan a que su niño pueda dormir mejor durante la noche.
¿Qué puedo hacer para ayudar a mi niño?
-Ayude a su niño a enfrentar los eventos traumáticos. Hable abiertamente sobre lo que sucedió y escuche con atención las preocupaciones de su niño. Garantícele a su niño que todos los miembros de la familia están bien.
-Enséñeles a quienes están cerca de su niño lo relacionado con el TDEPT, incluyendo a sus profesores. Colabore con estas personas para ayudar a su niño.
¿Dónde podría encontrar apoyo emocional y más información? Es difícil aceptar que su niño sufre del TDEPT. Usted, su niño y quienes están cerca de él, pueden sentir temor, depresión o enfado. Estos sentimientos son normales. Hable con los médicos, familiares o amigos, acerca de sus sentimientos y los del niño. También es posible que usted y su niño quieran unirse a un grupo de apoyo. Este grupo está conformado por personas que también sufren del trastorno de estrés postraumático. Un grupo de estos puede brindarles apoyo emocional y más información.
*Aspectos a considerar:
Este trastorno no debe ser diagnosticado a menos que no esté totalmente claro que ha aparecido dentro de los seis meses posteriores a un hecho traumático de excepcional intensidad.
Un diagnostico “probable” podría aún ser posible si el lapso entre el hecho y el comienzo de los síntomas es mayor de seis meses, con tal de que las manifestaciones clínicas sean típicas y no sea verosímil ningún otro diagnóstico alternativo (por ejemplo, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o episodio depresivo).
Además del trauma, deben estar presentes evocaciones o representaciones del acontecimiento en forma de recuerdos o imágenes durante la vigilia o de ensueños reiterados.
Karim Shoken, Psicólogo
www.proser.cl
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